Actualización del Sector 007 de Reguchillo by Nestor

EL MISTERIO DEL 007
En el año 1985, Ramón Fernández abre con Clemente Aceituno la primera ruta
que se tenga noticia en Reguchillo. Era una complicada vía de varios largos
que surcaba el muro principal y a la que llamaron Pinocho (MD/A2). A los
pocos días vuelve Ramón, esta vez con Antonio Morales y abre Marcelino Pan y
Vino (6c) y Lucky Luke (7a). Las tres las abre desde abajo, con un mínimo de
expansiones, y apretando en libre todo lo posible. Nos podemos imaginar lo
que dijeron sus compañeros de escalada habituales de aquel entonces: ¡la
virgen! ¡Seis ces del Ramón con un par de expansiones! Así que Reguchillo
quedó durante 12 años como una escuela "para el futuro, cuando estemos más
fuertes".

En 1997, con el auge de la deportiva y el parabolt, José Luis Aceituno se
animó a abrir una nueva escuela en aquel tremendo muro rojo de Reguchillo.
Sin embargo el desplome seguía asustando y al final acabamos equipando
primero las placas grises del principio. Pero resultaron tan lisas y duras
para nosotros que acabamos repitiendo aquello de ¡la virgen! y,
exceptuándole a él mismo, lo otro de "para el futuro, cuando estemos más
fuertes".

Año 2010, hace tiempo que en Reguchillo hay montones de vías de corte
moderno y de dificultad. Sin embargo el sector 007 ha quedado en el limbo,
ahora gustan más los desplomes y casi nadie pregunta por un sector de
difícil acceso, plaquero y que tiene un cordinillo colgando, blanqueado por
el sol y el tiempo, que nos recuerda que alguien se había tenido que bajar
de alguna de sus vías. "Seguramente los alejes son tremendos", se comenta
por los corrillos, "por eso se habrán tenido que bajar", y blah, blah, blah.


Marzo de 2011. Juan Carlos Colmenero propone recuperar ese sector que para
alguien como él, plaquero por vocación, tiene tan buena pinta. Y así por fin
se descubre el misterio. Al final no era para tanto, ni las chapas están tan
lejos ni los grados son tan duros, lo que ocurre es que en el 97 todavía
había gente con cuerdas de 50 metros y las reuniones estaban en sitios muy
incómodos para apurar las placas. Además el presupuesto era escaso y
faltaban accesos y descuelgues.

Ahora cuenta con vías fáciles y está completamente remozado, aunque...
alguna vía sí que tiene ambientecillo.
Suerte y hasta la cadena.
Néstor López

Nota del Planeta Aceituna:
Mil gracias a Néstor por el kurro y la difusión a través de este blog. Os
recomendamos que visitéis la pagina del Club Veticalia donde encontrareis más croquis de
diferentes zonas en las que Néstor y su taladro han colaborado en la equipación
o reequipación.


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.